viernes, 19 de diciembre de 2014

La abundante escasez

Hace varios dias que me rondan por la cabeza cosas agridulces, recuerdos de mi infancia seguramente provocados por las fiestas que nos rodean y los anuncios que nos invitan a gastar en cosas especifícas para estas fiestas.
Así que me puse a recordar como eran  los años cincuenta y sesenta en mi casa, debería tener entre ocho o diez años, pues apenas recuerdo a nuestra hermana pequeña que nació en 1952 sí veo a mi madre por estos días y como cosa extraordinaria trajinando en la pequeña cocina, debía ser el hornillo de carbón o el otro mas moderno de petróleo no lo veo en mi imaginación, donde vivíamos no habia luz eléctrica así que debería ser el quinqué también de petróleo.
La pequeña casa se impregnaba de olor a matalauva  pues ella se disponia a cocinar unos pestiños, era lo que distinguia los días corrientes de los festivos, harina, aceite un vaso de vino blanco, la matalauva una pizca de sal azucar , canela y si se podía miel. la proporción de los ingrediente a ojo, nunca nos pudo dar la receta exacta, pero estaban riquísimos.
Veo los dulces en forna de barquitas, llenando un lebrillo de barro, unos blanqueando de azúcar y otros brillando por el baño de miel.Resultado de imagen de pestiños
Como lo que abundaba era la escasez,aquellos días eran extraordinarios, nada de turrones ni mantecados ni panetones, ni adornos navideños, entonces no habían supermercados no recuerdo las calles adornadas, ni tantas viandas preparadas tan solo para tenerlas que calentar.
Pero no estábamos escasos de cariño, de canciones, de frío, no pensábamos que no podíamos pagar la luz, no teníamos, una estufa de carbón apenas calentaba el comedor y las camas mamá las calentaba con un ladrillo que ponía en la estufa y que templaba la parte a la que llegaban los pies cuando nos metíamos bajo las sábanas.
Con todo recuerdo aquellos días con cariño, me llenan el corazón de primos y tios de mi querida abuela ( mama Juana) para todos y que viviran con nosotros mientras nuestra mente sea capaz de sacar de cuando en cuando el abundante arsenal de cariño que supieron darnos y que suplia de sobras la escasez de los tiempos.
No os canso mas disfrutar de lo que tengais y no desear mas de lo necesario. hasta pronto.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

DISFRUTANDO DEL PAN DURO.

Esta mañana al levantarme temprano un airecillo frío me ha saludado acariciándome la cara, entonces he pensado( se acerca el tiempo de hacer migas de pan.)

Las migas de pan en mi casa, siempre han sido un motivo de fiesta y reunión familiar no solo era la manera de aprovechar el pan duro, sino mas bien el motivo para reunir una vez al año a la familia, los mayores, mi madre y mi tía, las que hacen el vínculo de unión entre primos y primas, así que en casa preparábamos la mesa para acomodar por lo menos a diecisiete personas todos mayores, entre los cincuenta y los noventa años.

Tenemos ya un especialista para hacer las migas, tiene controlado la cantidad de pan y aceite para que queden bien, luego las acompaña como es debido con panceta, chorizo, pimientos verdes fritos, los ajos abundantes fritos también, a veces sardinas frescas a la plancha y otras menudencias que una vez todos juntos, conversando y recordando van desapareciendo ayudadas por un buen vino para aquellos que les apetece.

Después la sobremesa se alarga con postres caseros, ese día los regímenes para perder peso no son recordados, pero el día de las migas queda para siempre en nuestro corazón como lazo que nos une.
Ya hace un par de años que no convocamos la reunión las mayores no están para viajes una de ellas nos dejó definitivamente este año.

Así amigos como veis nuevamente la nostalgia me impulsa a escribir, pero os recomiendo que hagais  de cualquier escusa una oportunidad para estar con la familia pues no hay mejor remedio para olvidar los problemas que una reunión con las personas que quereis  y que siempre os ofrecerán un abrazo.

Nosotros añoramos estas reuniones que ya nunca serán las mismas, pero que podemos disfrutar en nuestra memoria y en las fotografías que guardamos con cariño en  ( álbunes) pues muchos años atrás no teníamos internet.
Saludos y hasta otra.