Hoy quiero explicar algo que me pareció interesante mientras escuchaba la radio el domingo por la mañana, hablaban de comida y claro presté atención una ama de casa explicó como aprovechar de manera diferente los restos de la carne del cocido, y me gustó la idea, ya se que no es una novedad pero siempre no vamos a hacer croquetas, hizo unos rollitos de col rellenos con los sobrantes del cocido que enriquece con una besamel suave, y la envuelve en las hojas de col previamente cocidas y escurridas dándoles la forma de los conocidos rollitos de primavera ¿ no os parecen mejor estos rollitos? al menos sabemos de que están rellenos solo nos falta cambiarles el nombre en ve de primavera les podemos decir de otoño o de invierno según sea la época del año en que nos veamos con ganas y tiempo para agasajar a nuestros comensales; si somos capaces de sorprenderlos con nombres sugerentes posiblemente les apetezca probar nuestros platos.
Hasta otro día.
lunes, 20 de octubre de 2014
jueves, 16 de octubre de 2014
Los frigoríficos nos ayudan
Hoy estoy contenta una amiga está de acuerdo conmigo y desde siempre aprovecha las cosas de comer, es estupendo pues con los refrigeradores que tenemos no tenemos excusa para tirar los sobrantes, todo bien etiquetado y si es necesario congelar, así un buen sofrito del que hemos hecho mas de la cuenta, un caldito que sobró de la sopa, un trozo de merluza todo es apropiado para congelar y aprovechar en la próxima oportunidad, a veces esto evitará tener que añadir una pastillita que como bien sabemos tiene demasiada sal, y otros conservantes que ni siquiera conocemos.
Cada día me acuerdo de mis mayores, especialmente de mi padre al que ya no tengo, el había pasado la guerra y nosotros en la pos-guerra no teníamos abundancia pero al ser pequeñas a veces tirábamos algún resto de pan si es que se quedaba duro ( muy pocas veces) pero el nos reñía con cariño y decía
"cortar el que vayáis a comer que nunca os tengáis que acordar de haber tirado ni un mendrugo.
Así lo hemos hecho y el pan que sobre se convierte en pan rallado, sopas de pan o migas en el invierno; por si vienen mal dadas que sepamos aprovechar las cosas y no nos sea tan cuesta arriba las posibles estrecheces.Adios y hasta otra ocurrencia
Cada día me acuerdo de mis mayores, especialmente de mi padre al que ya no tengo, el había pasado la guerra y nosotros en la pos-guerra no teníamos abundancia pero al ser pequeñas a veces tirábamos algún resto de pan si es que se quedaba duro ( muy pocas veces) pero el nos reñía con cariño y decía
"cortar el que vayáis a comer que nunca os tengáis que acordar de haber tirado ni un mendrugo.
Así lo hemos hecho y el pan que sobre se convierte en pan rallado, sopas de pan o migas en el invierno; por si vienen mal dadas que sepamos aprovechar las cosas y no nos sea tan cuesta arriba las posibles estrecheces.Adios y hasta otra ocurrencia
sábado, 11 de octubre de 2014
¡No tires nada!
No están los tiempos para desperdiciar nada, se que no soy la única que aprovecha bien los alimentos, pero quiero que sobre todo los/as jóvenes sepan que se puede ahorrar sin necesidad de comer siempre en las cadenas de comida rápida.
Cuando queda un resto de un cocido porque se ha hecho mas de la cuenta o porque un comensal no se ha presentado, guarda el sobrante si es necesario congélalo procurando que no queden patatas y en la próxima comida añade unos poquitos fideos o de arroz , tendrás un plato nuevo e igualmente nutritivo.
Las abuelas llamaban a estos arreglos ropa vieja, que no era otra cosa que reciclar los sobrantes, a veces simplemente con un sofrito de ajo y un poco de pimentón.
Yo voy a cumplir 72 años y cada día me acuerdo mas de mi abuela que pasaron la guerra, la pos-guerra y varias crisis económicas y supieron llevar adelante a las familias a veces numerosas.
Bueno por hoy ya está bien no quiero cansar a nadie puede que otro día se me ocurra algo para compartir. saludos.
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